Hace sólo 2 días, viví uno de los momentos más espaciales de mi vida… Coldplay en concierto.
Londres, Emirates Stadium, 65 mil personas, nervios, alegría y aparece Coldplay en el escenario para comenzar el show con It hurts like heaven.
De repente, las muñecas de todos los asistentes se iluminan al ritmo de la música, globos del mundo, flechas y corazones bailaban sobre nuestras cabezas, cohetes, fuegos artificiales, todo lo que podíamos imaginar estaba sucediendo y aquello que no podíamos también… la banda apareció al final del estadio para tocar una canción y hacerle un guiño a los fans que tenían localidades más alejadas del escenario, ¡impresionante!
Desde el principio, la banda consiguió que todos nos sintiésemos parte del espectáculo de su música y este sentimiento de emoción aún sigue en mí, haciéndome recordar cada momento del show…
¿He mencionado que diluvió durante todo el concierto? Chris Martin nos deleitó con un I’m singing in the rain, mientras nos animaba a cantar aún más alto para hacer que el tiempo mejorase – los asientos de grada cubiertos fueron un epic win.
Durante años he soñado con este momento y ahora sólo pienso en ir a otro concierto más, quiero verlos todos los días, a todas horas, son la mejor banda del mundo.
¡Nos vemos pronto!
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