Respeto en el lugar de trabajo

En los próximos días os voy a estar bombardeando con posts sobre mi cumpleaños, por eso, quiero continuar hoy con el post de ayer para comentar otro artículo que leí de Jeff Haden – One Thing Employees Need (But Rarely Get).

¿Estoy un poco obsesionada con él? Sí, un poco, pero si leéis a menudo lo que escribe me entenderéis. Ya he comentado aquí previamente, sus puntos de vista acerca de cómo un director debe construir un buen lugar de trabajo y en este último artículo da una pauta más y es proporcionar todo el respeto y dignidad posibles a los empleados.

Muchas veces creemos que si nos suben el sueldo, por ejemplo, nos están mostrando respeto a nuestro trabajo {que es cierto}, pero hay millones de simples acciones que pueden significar mucho más.

¿Alguna vez habéis tenido un problema y vuestro colega y/o jefe ha puesto sus ojos en blanco y suspirado profundamente? Este simple hecho, puede hacerte sentir incómodo, inútil e incapaz de volver a preguntar una duda. ¿Has tenido alguna idea que hayas comentado con tus compañeros y estos le han quitado importancia irónicamente? A esto me refiero con respecto en el trabajo.

Una buena palabra, una respuesta adecuada, puede cambiar tu actitud sobre el trabajo y animarte a desarrollar tu lado más creativo y no avergonzarte por ello.

Si al comentar un hecho con tu superior, éste intenta comprenderlo y darle la importancia que requiere es un signo de respeto increíble, te aporta una sensación de bienestar, saber que puedes contar con esa persona y aumenta tu dignidad como empleado.

Por supuesto, todos hemos podido cometer estos errores y “humillar” la credibilidad de un colega, así que, como siempre, debemos comenzar con uno mismo si nuestro objetivo es mejorar nuestro ambiente laboral.

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Buscando ser excepcional en el trabajo

¿Somos imprescindibles en nuestro puesto de trabajo? La respuesta a esta pregunta probablemente sea no y, en tiempos de crisis, puede llegar a ser inquietante saber que no lo somos. La pregunta ahora es, ¿puedo llegar a ser difícil de remplazar? Y a esto, afortunadamente, podemos contestar sí.

Hace unos días, leyendo a Jeff Haden {cuanto más leo sus artículos, más me gusta} comentaba las cualidades que los CEOs encuentran imprescindibles en un trabajador excepcional.

Son 8 las características que enumera en 8 Qualities of Remarkable Employees, aunque me gustaría resaltar sólo algunas.

  • Ignorar la descripción de nuestro puesto de trabajo, por ejemplo, es necesario. No podemos atarnos exclusivamente a las justas tareas por las que se nos contrató y es importante tomar la iniciativa suficiente para abrirnos a tomar decisiones y más responsabilidad.

Es totalmente indispensable a la vez, tener un ambiente de trabajo que de pie a tomar estas decisiones y un jefe que sepa valorarlo en todo momento.

  • Por otro lado, otra característica va relacionada con la personalidad, donde Jeff Haden resalta un carácter excéntrico e inteligente. En resumen, un gran trabajador debe tener una personalidad extrovertida, expresar lo que opina, ser fuerte en sus convicciones, pero también debe entender cada situación y saber cuándo es un buen momento y cuándo no lo es.

Esto me resulta bastante familiar. Desde que comencé a trabajar en Copenhagen me he visto en esta situación en numerosas ocasiones. Yo soy española, y como tal, tengo una personalidad bastante fuerte y temperamental que va conmigo a todas partes y choca con la tranquilidad y parsimonia del trabajador danés. Afortunadamente, a mi jefe le encanta mi genio, porque siempre digo las cosas muy claramente, pero también sé elegir el momento.

  • Siguiendo con este punto, pero como característica diferente me quedo con “privately complain” y es que no hay que hacer una playa de un grano de arena. Han sido algunos los problemas con los que me he encontrado durante estos 2 años y pico que llevo trabajando aquí y siempre he optado por tomar la iniciativa desde el segundo uno, de una forma discreta y ayudando a mejorar el ambiente laboral.
  • Por último, un grandioso empleado nunca se conforma o está satisfecho al 100%. No estar satisfecho al 100%, no es sinónimo de insatisfacción y miseria, si no de seguir abriendo puertas y nuevas posibilidades de desarrollo tanto personal como profesional.

Os invito a que leáis el artículo completo de Jeff Haden y que lo sigáis regularmente, es toda una inspiración.

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